Dieciocho años trabajando por los niños de los Mártires
Nos remitiremos al barrio Mártires en Bogotá, Programa de Hogares Comunitarios 'Mi Primera Infancia' del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, donde Doña Aura María lleva a flote este proyecto ya hace 18 años, de los cuales ha trabajado con más de mil niños; de dos a cinco años entre semana y hasta los doce años el día sábado, afectando así alrededor de setecientas familias. Hogares vulnerables en términos de desplazamiento forzado, indigencia, desnutrición, disfuncionalidad, madres que son trabajadoras sexuales, madre o padre cabeza de hogar, entre otros entornos familiares.
“Los niños de Colombia son el futuro, eso no es cierto, ellos deben ser el presente”, dice Doña Aura al notar que muchos pretender atender sus necesidades con cosas materiales en fechas comerciales como por ejemplo la navidad, sin comprender la importancia que amerita el constante acompañamiento en su desarrollo durante la primera infancia, etapa base del crecimiento personal.
Sin ser la retribución económica un factor determinante en estos procesos, tanto los trabajadores del Estado como los voluntarios que integran el Programa de Hogares Comunitarios 'Mi Primera Infancia', ejecutan estrategias que buscan generar conciencia en los padres sobre temas como: la alimentación de los niños, el acompañamiento en sus procesos de aprendizaje, el aprovechamiento del tiempo libre. Más allá del aspecto profesional se forjan relaciones cordiales que aportan a los diferentes actores.
A esta causa se han involucrado entidades como el Hospital San José, quienes apoyan con nutricionistas, psiquiatras, trabajadoras sociales, psicólogos y médicos y una ONG como Voz A Voz, que la integra un grupo de profesionales cristianos que tienen como factor diferencial el afianzamiento de los principios. Sin embargo, sería necesaria la intervención de entidades públicas con enfoque educativo, cultural y deportivo, para el fortalecimiento del proceso.
